Los jueces señalan que el supervisor de un restaurante cometió un acto de competencia desleal al trabajar durante sus días libres en una feria de la tapa en otro bar, que pertenecía a su mujer.

Del 18 al 26 de septiembre. Estas fueron las fechas que Juan Antonio pidió para disfrutar de unos días libres en el restaurante en el que ejercía como supervisor. Pero, lo que parecía que iban a ser unos simples días de vacaciones, se convirtió en una situación que acabó con una relación laboral de 14 años.

Las nueve jornadas que el responsable del restaurante eligió para, supuestamente, disfrutar de un descanso, coincidían con la celebración de una feria de la tapa en San Fernando (Cádiz).

Y durante este evento gastronómico, los dueños de El Fogón de Mariana, como se llamaba el establecimiento en el que trabajaba Juan Antonio, se lo encontraron sirviendo cervezas y ataviado con el uniforme de La Teja, empresa de la competencia en cuyo stand también estaba su mujer, administradora del negocio, junto a su cuñado.

Los responsables de El Fogón de Mariana ya estaban advertidos de que algo así podía pasar ya que, en la reunión entre hosteleros para preparar la feria de la tapa de la localidad gaditana, se lo encontraron representando a La Teja, firmando incluso en el acta de asistencia con su nombre como gerente del negocio.

Esto llevó a los dueños del restaurante a enviar una carta a Juan Antonio el día 28 de septiembre de 2017, informándole de su despido disciplinario, medida que recurrió en los tribunales.

En primera instancia, la justicia estimó el recurso de Juan Antonio, que señaló que había pedido permiso para trabajar durante la feria de la tapa en el stand del local que, según alegó, era de su cuñado y no de su esposa. Unas vacaciones para echar una mano a un familiar.

Los tribunales comprobaron que el recurrente estuvo dado de alta en la Seguridad Social por La Teja los días que duraba la feria de la tapa. También, después de los interrogatorios, validaron la versión del excamarero de El Fogón de Mariana sobre el supuesto permiso que pidió para trabajar en vacaciones en otro bar y declararon como improcedente el despido, obligando a indemnizarlo económicamente.

No conformes con esta decisión, los responsables del restaurante gaditano recurrieron la sentencia. Y el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía les dio la razón.

Los magistrados señalaron que las explicaciones del supuesto permiso de Juan Antonio para trabajar durante la feria de la tapa en un negocio de la competencia no son válidas. Si no, el propietario de El Fogón de Mariana no se hubiera sorprendido tanto al encontrarle en la reunión previa para organizar la feria de la tapa.

Además, considera como agravante una publicación del propio demandado en Facebook, en la que animaba a la gente en su portal, vinculado al profesional, a acudir al stand de La Teja, del que la administradora, según consta en el Registro Mercantil, es su mujer.

Por otro lado, se consideró probado que Juan Antonio, que tenía acceso a la plataforma de gestión interna de El Fogón de Mariana, puso en contacto al informático que se lo instaló con su cuñado, encargado de La teja.

Así, en la sentencia, el TSJ de Andalucía recuerda que, aunque no está sancionado trabajar durante las vacaciones, sí que aprecia una situación de competencia desleal en la actitud de Juan Antonio al pretender desviar la clientela, aprovechar los conocimientos adquiridos en la empresa en favor de la competencia. Además, realizó todo esto mientras seguía percibiendo el salario en el periodo vacacional.

Por tanto, los jueces confirmaron el despido disciplinario de Juan Antonio, que pierde su derecho a indemnización y condenándolo al pago de las costas judiciales.