¿Acabas de ser despedido y consideras que no ha sido una medida justa por parte de tu empresa? En Tierno Centella nos encargamos de poner a tu disposición toda la información necesaria para que puedas manejarte en esta situación. 

El procedimiento de despido se produce cuando un empresario decide prescindir de un trabajador que tiene contratado. Se trata de un procedimiento formal que debe darse conforme a la Ley Reguladores de la Jurisdicción Social.

Notificación del despido

El primer paso que ha de llevar a cabo el empresario es informar de su decisión al trabajador por escrito, explicando los motivos de su decisión y la fecha en la que el despido se hará efectivo. Este documento debe ser entregado al empleado en el lugar de trabajo o en su propio domicilio por correo. 

Este tipo de mensaje debe transmitirlo el empresario o alguien en quien haya delegado y la empresa tiene la obligación de comprobar que esa persona ha recibido la notificación. En el caso de que rechaces recibir, por ejemplo, una carta de despido, este despido seguirá considerándose como notificado. 

Si se trata de un despido por causas objetivas, el plazo de aviso de la persona a la que se va a despedir nunca ha de ser menos de los quince días. En otros casos, este plazo puede variar.

Reclamación contra el despido

En caso de no estar de acuerdo con las razones del despido y la decisión tomada por el empresario, el empleado despedido puede iniciar un proceso de reclamación contra el despido 

En el caso de que el reclamante gane el proceso, el despido será declarado improcedente o nulo. Esto puede darse si la decisión no se ha comunicado por escrito o si los motivos que alega posteriormente son distintos a los que figuran en la notificación original.

Fases del proceso de reclamación

Fase de conciliación:

Se trata del paso anterior obligatorio a interponer una demanda contra el despido. A través de la interposición de una papeleta de despido se abre la posibilidad de llevar a cabo una negociación previa para alcanzar un acuerdo que evite a ambas partes ir a los tribunales. 

Si no se dé lugar a la conciliación, es necesario demostrar que ha habido un intento de la misma. Se debería recurrir a la interposición de la papeleta antes de que se cumplan 20 días hábiles desde la notificación del despido. De lo contrario, el proceso no podrá llevarse a cabo. 

Una vez la papeleta ha sido presentada, ambas partes serán citadas al Acto de conciliación en el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación. En dicha reunión se resolverá si se ha dado un acuerdo o no. Es importante que asistas a este acto ya que, de lo contrario, no podrás continuar con el proceso. En caso de que sea el empresario el que no asista, el proceso seguirá en curso.

Demanda contra despido:

Si no se da un acuerdo entre las dos partes, el siguiente paso es la interposición de una demanda en el Juzgado de lo Social correspondiente a la empresa. En este caso, el plazo serán 20 días hábiles sin incluir los que se den entre la interposición de la papeleta hasta el acto de conciliación. 

Tras llevar a cabo la demanda, se establecerá una fecha para el juicio, donde el ex empleado tendrá que solicitar la improcedencia del despido y demostrar la falsedad de las razones aportadas por el empresario. 

Tras el juicio, la sentencia decidirá si se trata de un despido procedente, nulo o improcedente. 

Si la sentencia estima la demanda, el empleado podrá ser readmitido o, en su defecto, indemnizado por dicho despido.

Recursos: 

Existe la posibilidad de recurrir la sentencia a través del Tribunal Superior de Justicia, quien tendrá el poder de tomar la decisión final respecto al caso. 

 

En Tierno Centella queremos que, en una situación como es la de despido, sepas actuar y conozcas tus derechos a lo largo de las diferentes fases del proceso. Nosotros, como profesionales en el área del derecho laboral, podemos asesorarte y acompañarte a lo largo de un proceso de demanda de despido ¡Contacta con nosotros!