El derecho laboral incluye una figura concebida para quien no puede trabajar por problemas físicos o psicológicos, la incapacidad permanente. ¿En qué casos es posible? En este post te damos más datos.

¿Qué es la incapacidad permanente?

La incapacidad permanente existe como respuesta a problemas de salud en un trabajador. Cuando una persona tiene un empeoramiento en su salud física o psicológica y el tratamiento no responde, cabe la posibilidad de solicitarla.

Ahora bien, hay un aspecto importante a tener en cuenta: se concede porque, presumiblemente, es irreversible. Esto significa que la Administración, en principio, cuenta con que no podrás volver a trabajar nunca. En los casos de minusvalías prolongadas, accidentes laborales o enfermedades neurodegenerativas, puede aprobarse.

En el caso de que los informes médicos prevean una posibilidad de recuperación, se aprobarían incapacidades temporales. Esta es la razón por la que el proceso es más complejo.

La incapacidad permanente tiene varias posibilidades, según el grado. Si la reducción de las funciones es superior al 33 % pero es posible realizar actividades laborales, se puede optar a la incapacidad permanente parcial. En el caso de que la reducción de funciones inviabilice las actividades laborales, hay que solicitar la incapacidad permanente total. Finalmente, la Gran Invalidez está relacionada con enfermedades degenerativas como el Alzhéimer, ceguera o esclerosis.

Derecho laboral: ventajas e inconvenientes de la incapacidad permanente

Para el trabajador, esta figura del derecho laboral ofrece ventajas e inconvenientes. Lo cierto es que, como en todo, hay que aplicar el sentido común y solicitarla solo si es estrictamente necesaria.

Ventajas

Existen determinadas ventajas de esta figura si consigues que se apruebe, son las siguientes:

  1. Tendrás una retribución fija como pensión que equivale, como mínimo, al 55% de la base reguladora. En función de las circunstancias sociales o del hecho que originó la incapacidad, esta podrá aumentar.
  2. La concesión de la incapacidad permanente es independiente de si has cumplido o no el mínimo de años de cotización. En las incapacidades se tienen en cuenta otros aspectos.
  3. La incapacidad permanente parcial te permite trabajar. De esta manera, podrás compatibilizar tu prestación con el empleo que tengas. Esta es una buena opción para quien ha tenido un accidente o está solo parcialmente mermado.
  4. Si tienes un familiar con una enfermedad grave, puedes ayudarle a sostenerse económicamente. Esto es así porque puedes realizar los trámites en su lugar.

Inconvenientes

  1. El primer inconveniente es que, en la incapacidad permanente total, no puedes trabajar. Aunque puedes percibir rendimientos del capital, no lo podrás recibir rendimientos del trabajo.
  2. En segundo lugar, el proceso es largo y, si no estás bien asesorado, es posible que no te la concedan en primera instancia. Ten en cuenta que hay que aportar informes médicos, a ser posible de la sanidad pública, que validen la solicitud. Aun así, no hay garantía de que la Seguridad Social la apruebe y, quizás, hay que ir a juicio contencioso-administrativo.
  3. Otro problema recurrente es que, durante el proceso, es posible que la Administración conceda una incapacidad inferior a la que corresponde. Por esta razón, es recomendable que alguien nos represente desde el primer momento.
  4. No debería ser así, pero se han dado casos de despido por incapacidad. En este caso, se intenta utilizar el supuesto de bajada de rendimiento laboral para justificar lo que es un despido improcedente. Vas a tener que demostrarlo, eso sí.

¿Cómo solicitar la incapacidad permanente?

La incapacidad permanente es un proceso que se puede solicitar de dos formas. En primer lugar, y esto es lo más habitual, el propio interesado. Ahora bien, existe también la posibilidad de que sean los familiares (o tutores) los que soliciten la incapacidad, sobre todo en casos de enfermedades neuronales. Ambas posibilidades están admitidas, aunque dependerá del caso concreto.

No obstante, es importante decir que, como principio general, es más fácil conseguir una incapacidad de parte que por representación. De todas formas, esta figura del derecho laboral es compleja y, para tener garantías, es mejor contar con profesionales. Así sabrás si tienes opción de conseguir la incapacidad y ahorrarás tiempo y dinero. Por nuestra experiencia, el tiempo de los pleitos y los gastos se reducen si tienes información. Las incapacidades son un tema lo suficientemente serio como para que inviertas en un especialista del derecho laboral.

En Tierno Centella estamos especializados en conseguir la incapacidad permanente para nuestros clientes. Somos un bufete multidisciplinar que trata derecho tributario, derecho laboral y ofrece servicios de coaching jurídico. Te proponemos que contactes con nosotros para concertar una cita y tramitar tu solicitud de incapacidad permanente.