Declarar los rendimientos del capital y del trabajo es una obligación para todos, pero los cálculos variarán. En el artículo explicamos cómo declarar ante las autoridades tributarias y cómo asesorarse.

Criterio para declarar rendimientos del capital y del trabajo

Aunque el principal criterio que hay que aplicar es el sentido común, recordamos que en España la doble imposición está prohibida. Lo que sucede es que, en tiempos, se intentaron declarar rendimientos del trabajo como si lo fuesen del capital porque la tributación en el segundo caso es mucho menor.

Como principio general, si cobras una retribución por tus actividades laborales a terceros, aunque seas autónomo, es un rendimiento del trabajo. Por ejemplo, un autónomo que esté como persona física tributa directamente a través del IRPF. Si bien en el pasado hubo criterios discordantes, hoy la Agencia Tributaria delimita claramente ambas esferas.

Retenciones en los rendimientos del capital y del trabajo

Como en España la fiscalidad es progresiva, no se realizará la misma retención por rendimientos del trabajo. La Agencia Tributaria marca unos tipos de gravamen que hay que aplicar en función de la renta. No obstante, hay que recordar que en los territorios forales estos tributos pueden variar. Como principio general, indicamos los que se cobran en el régimen común. Estas son las casuísticas más habituales que te conviene conocer para que no tengas problemas.

Rendimientos del capital

Un caso paradigmático de rendimiento del capital son los dividendos de acciones. Si bien antaño los tipos de gravamen eran mayores, hoy han bajado sensiblemente. En España, el tipo de gravamen es de entre el 19 y el 23 % del bruto. Los beneficios de la venta de acciones también se tienen que declarar y pagar una suma. También son entre el 19 y el 23%, así como en el caso de los fondos de inversión.

Otro elemento a tener en cuenta es el de los planes de pensiones. Lo que sucede es que los beneficios de la amortización tributan entre el 15 % en rentas bajas y hasta el 45 % en las de más de 60.000 euros. La legislación al respecto ha cambiado recientemente, de manera que es mejor consultar para ahorrar sorpresas desagradables. Precisamente, una de las condiciones de los planes de pensiones es que se presupone la no liquidación anticipada.

Finalmente, el concepto de rendimiento de capital inmobiliario se refiere a los arrendamientos o alquileres de terrenos o viviendas de nuestra propiedad. Para ello, hay que consultar la legislación y las varias excepciones que hay.

Rendimientos del trabajo

Los rendimientos del trabajo se calculan en base a nuestra actividad profesional. Hay que decir que, en los trabajadores por cuenta ajena, lo normal es que se deduzca de la nómina. Ahora bien, un autónomo, cuando factura una actividad profesional, debería incluir esa retención. El impuesto que se aplica es el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Esta es la forma de calcular aquellas sumas que aumentan nuestros ingresos.

Las tablas del IRPF cambian cada año cuando se aprueban los Presupuestos Generales del Estado. En 2018, el mínimo es del 19 % para rentas inferiores a los 12.450 euros. Hasta 20.200, las retenciones son del 24 %; hasta 35.200, del 30 %. Finalmente, para rentas de hasta 60.000 euros serán del 37 % y, en adelante, tributarán por el 45 %. En consecuencia, conviene revisar año a año para evitar disgustos.

¿Por qué asesorarte con profesionales especializados?

Es importante indicar que, en ocasiones, hay discrepancias con la Agencia Tributaria. Diferencias por el tipo de tributación o la cantidad declarada pueden resultar harto problemáticas. Por esta razón, es bueno que como medida preventiva cuentes con un asesoramiento especializado en derecho fiscal. Esto es lo que te podemos ofrecer en Tierno Centella. Contamos con una experiencia contrastada, lo que sirve para generar confianza en nuestros clientes.

Además, es importante indicar que nuestro despacho es multidisciplinar, con especialistas en áreas diversas que trabajan en equipo si es necesario. En consecuencia, podrás consultar a nuestros abogados para hacer tu declaración con garantías. Además, contarás con el apoyo jurídico especializado que necesitas para formular reclamaciones. Muchas veces, saber reclamar en tiempo y forma es fundamental para defender tu patrimonio. Este es el motivo por el que las autoridades tributarias prefieren la reducción por pronto pago, porque no siempre está clara la sanción. Los rendimientos del capital y del trabajo pueden ser, en ocasiones, difíciles de calcular o tener criterios divergentes.

Te animamos a que contactes con nosotros para conocer en detalle todas las áreas en las que te podemos ayudar. Estamos seguros de que notarás la diferencia y que, a la larga, te compensará contratar nuestros servicios.