Bendita Redención

Hoy le dedicamos un capítulo a la magnífica obra de José Antonio Galego, un libro práctico y resolutivo en favor de todas las víctimas de mobbing, pues sus recuperaciones plenas, son el objetivo de este autor.

El objetivo principal de este libro es empoderar a las víctimas de mobbing u hostigamiento laboral desde su propia luz.

El autor de esta obra, que se considera fan número uno de estos seres humanos revestidos con múltiples virtudes, transita con verdades la dura realidad de estos, que son odiados por sus luz, analizando las afecciones, aislamiento social y sus pasos de dolor y sufrimiento, al tiempo que aporta estrategias efectivas y medidas espirituales vencedoras que desaten las infernales ataduras del odio, el rencor y la sed de venganza, esas mismas que fueron cruelmente tatuadas por los perversos hostigadores en sus almas.

El análisis de la legítima defensa de los derechos socavados, se sustenta en la búsqueda de un consejo de sabios salvífico, para así emprender un vuelo con destino a la libertad, partiendo de la sagrada montaña del cariño, la empatía y el amor verdadero de familiares y amigos leales.

Esta obra dimensiona un significado distinto al concepto de víctima. Estamos ante trabajadores que iluminan el mundo por sus virtudes laborales, competencia y valores humanos.

En definitiva, estamos ante la realidad aniquiladora de humanos brillantes, motivo por el cual son acosados, aislados y defenestrados en sus puestos de trabajo, con la finalidad de que prevalezca el orden psicopático en la dirección de empresas, organizaciones y Gobiernos, por medio de la ejecución de crueles acciones hostigadoras, milimétricamente planificadas y ejecutadas por acosadores que envidian el aura de estos virtuosos trabajadores LIBRES, JUSTOS, CREATIVOS, HONRADOS, ÉTICOS, SOLIDARIOS, CLAROS, POLÍTICAMENTE INCORRECTOS, SINCEROS, AUTÉNTICOS, BRILLANTES y LÍDERES.

Una vez leído el libro, el lector tomará conciencia de esta cruenta realidad social, distinguiendo con claridad el trigo de la cizaña, el bien del mal, la virtud de la vileza. En definitiva, la LUZ de la oscuridad.

1-¿Qué es el mobbing o acoso laboral?

Esta pregunta resulta fundamental, por lo tanto, abordaré su respuesta por medio de tres autores expertos en la materia (Brodsky, Heinz Leymann e Iñaki Piñuel y Zabala), finalizando este apartado con mi propia definición, no sin antes aclarar, que cuando escuchamos la palabra mobbing, tenemos que relacionarla con acoso, hostilidad, castigo, violencia extrema, maltrato, abuso emocional, trastorno y trauma entre otras, eso sí, todas ellas en el ámbito laboral.

El término que relaciono con mayor intensidad con la palabra “mobbing”, no es otro que HOSTIGAMIENTO, por lo tanto, el primer autor elegido, resulta ser Brodsky, quien en 1976, avanza una definición interesante sobre el término HOSTIGAMIENTO o ACOSO, concretamente como una serie de “…intentos repetidos y persistentes de un individuo de atormentar, desgastar, frustrar o conseguir una reacción de otro individuo, mediante un trato que continuamente provoca, presiona, asusta, intimida o causa la incomodidad de otro individuo en el trabajo”.

El autor Heinz Leymann (1990), aporta la primera definición del concepto ACOSO LABORAL en un congreso sobre higiene y seguridad en el trabajo, es decir, define el acoso en el ámbito de la empresa como: Una situación en la que una persona o grupo de personas ejercen violencia psicológica extrema de forma sistemática y recurrente, y durante un período prolongado sobre otra persona o personas en el lugar de trabajo, con la finalidad de destruir las redes de comunicación de la víctima, destruir su reputación, perturbar el ejercicio de sus labores y lograr que finalmente acabe abandonando el lugar de trabajo”.

El tercer autor elegido, no es otro que el Doctor en Psicología Iñaki Piñuel y Zabala, psicoterapeuta, investigador y profesor titular de la Universidad de Alcalá (Madrid), quien además, es reconocido como uno de los primeros especialistas europeos en la investigación y divulgación del mobbing o acoso psicológico en el trabajo.

El doctor en Psicología Iñaki Piñuel y Zabala, pionero en la evaluación y el tratamiento psicológico de las víctimas de mobbing, lo define como: “Un continuado y deliberado maltrato verbal o modal que recibe una persona por parte de otro u otros, con vistas a reducirlo, someterlo, apocarlo, amilanarlo o destruirlo psicológicamente, y que consiste en comportamientos de hostigamiento frecuentes, recurrentes y sistemáticos contra él”.

La última definición en respuesta a esta pregunta, la asumo desde el conocido desenlace final de multitud de víctimas hostigadas en sus trabajos, así pues, mi definición del término “mobbing”, resulta ser la siguiente: “El hostigamiento laboral continuado, ejercido por una o varias personas pertenecientes a la organización, y que cuentan con el apoyo incondicional de colaboradores y testigos mudos, con la finalidad de aislar, humillar y quemar sistemáticamente la salud, dignidad, autoestima e integridad moral de la víctima, para así, destruir su resistencia psicológica, empleabilidad y carrera profesional por medio de respuestas reactivas al acoso, siendo así  justificada su expulsión o dimisión del puesto de trabajo” (José Antonio Galego)

2-¿Qué señales o signos apareen cuando uno sufre acoso?, ¿Cómo lo detectamos?

La detección del mobbing u hostigamiento laboral no es fácil, así pues, la mayoría de las víctimas sospechan que sufren mobbing cuando la destrucción psicológica es un hecho consumado.

La CULPA es un sentimiento que “ciega” la realidad de las víctimas de mobbing, ya que se sienten responsables de su propia situación, por causa de la satanización tatuada por los hostigadores, colaboradores y testigos mudos. Las víctimas desconfían de que sufren mobbing, cuando sus vidas se conforman en un juguete roto a manos de sus acosadores.

La existencia de pensamientos destructivos, tales como “pero todo es culpa mía…”, “yo no valgo nada…”, “¿me merezco lo que me pasa?..”, se conjugan con los actos hostigadores, cuyo mensaje no es otro que “tú no vales nada”, entonces, el resultado se conforma en la DESTRUCCIÓN PSICOLÓGICA de la víctima, a lo que se le suma la DESTRUCCIÓN DEL RENDIMIENTO, para proseguir con la VERGÜENZA (paralización), que favorece la CAÍDA DE LA DIGNIDAD y la AUTOESTIMA en picado, finalizando el proceso de mobbing, con el AISLAMIENTO y EXPULSIÓN de la víctima de su escenario laboral.

Las señales, se pueden detectar por medio de alteraciones psíquicas y físicas, así pues, dentro de las alteraciones psíquicas, podemos destacar ansiedad, depresión, shock postraumático, ataques de pánico, baja autoestima e hipervigilancia constante que deriva en trastornos (por ejemplo, delirios), pánico, sentimientos de culpabilidad, adicciones, obsesiones, tendencia a conductas de riesgo (por ejemplo, ideas suicidas) y problemas de memoria y atención, entre otras. Las alteraciones físicas también son múltiples, entre ellas citaremos: el estrés, las taquicardias, las arritmias, los problemas gastrointestinales, las contracturas y las lesiones derivadas de la tensión, como puede ser el bruxismo, que versa con acúfenos, etc.

En definitiva, que cuando el mobbing aparece en la vida de una persona, se asemeja a los efectos de un virus novedoso que afecta a todo el sistema inmunológico, así pues, el organismo no funciona bien, ya que se ven afectados órganos principales. La irritabilidad, es un signo de gran importancia, ya la víctima entra en un bucle continuo, es decir, que por encima de padecer insomnio, su cerebro no descansa, ya que sus pensamientos están siempre ocupados por la humillación, mentiras y manipulaciones de los acosadores, lo cual es la pescadilla que se muerde la cola, porque se instaura una hipervigilancia en base a la persecución real que sufre, causando un agotamiento crónico en multitud de casos, lo cual afecta a todas las esferas de su vida, pues cada acción a desempeñar (cuidar un hijo, conducir, asearse etc) requiere un esfuerzo titánico por la actividad continua del cerebro, que nunca descansa.

El Doctor en Psicología experto en mobbing, Iñaki Piñuel y Zabala, avanza cuestionarios (test Cisneros) en los cuales la víctima puede verificar su situación real.

3-¿Es lo mismo sufrir acoso que tener el síndrome del quemado o burnout?

No, no tiene nada que ver, así pues, cuando hablamos del síndrome del quemado o burn out, estamos antes trabajadores que adoptan una desconexión emocional hacia sí mismos, hacia sus trabajos y a los demás, por causa un ambiente laboral irrespirable, y cabe decir, que estos trabajadores, suelen ser personas que en su pasado tenían un extraordinario entusiasmo, energía y motivación. Cuando hablamos del término “Burnout” o síndrome del trabajador quemado, estamos ante un tipo de estrés laboral, donde la persona se ve exhausta por la dedicación excesiva a su trabajo, lo cual mina su fuerza y energía.

Lo que no se puede obviar, es el daño que un directivo o jefe quemado puede ocasionar a los trabajadores a su cargo, ya que puede victimizar a otros por causa de su apatía y frustración, así pues, hablamos de una posibilidad real de incidencia en el maltrato laboral y familiar, ya que el maltrato psicológico, la violencia verbal y los cambios bruscos de humor, resultan ser reacciones habituales de las personas quemadas.

4-¿Qué tipo de organizaciones son más proclives a que ocurran casos de acoso laboral?

Las organizaciones tóxicas, sin lugar a dudas, son las más proclives a que ocurran casos de acoso laboral, es decir, hablamos de aquellos espacios de trabajo en los cuales ni se previene ni protege la salud laboral de los trabajadores.

El liderazgo maquiavélico de los directivos de este tipo de organizaciones (carentes por otra parte de conciencia y valores humanos) promueve promociones inadecuadas a puestos de dirección, donde los clanes y mafias internas, aíslan a aquellos trabajadores honrados y cualificados que puedan ser amenazantes por poseer valores de los cuales carece la organización, poniendo en peligro su estatu quo.

Las organizaciones tóxicas, están dirigidas y representadas por la mediocridad humana, antítesis de lo que debe ser un jefe líder, es decir, un líder talentoso, cooperativo, democrático, preparado, motivador y que estimule la salud y progreso de sus empleados.

El mando psicopático que ostenta la jefatura en este tipo de organizaciones, carece de empatía y desborda envidia ante la virtud, es abusivo con los débiles y muy astuto para reclutar a los fuertes, creando espacios de trabajo, en los cuales el chismorreo, el amiguismo, la envidia, los bulos, las mentiras y la manipulación, resultan ser la rutina laboral de todos los días.

El futuro de estas organizaciones, que promueven climas de inseguridad, miedo, y relaciones humanas caóticas, es desesperanzador, ya que los directivos que vaya “heredando” puestos de Jefatura, posiblemente sigan ejecutando acciones de dirección tendenciosas inscritas en el ADN de la organización. Las Jefaturas de estos centros laborales, necesitan colaboradores y testigos mudos para ejercer sus prácticas nepotistas, ya que así, prevalezcan las “vacas sagradas” afines a los líderes tóxicos y corruptos.

En este tipo de organizaciones, los trabajadores LIBRES, JUSTOS, CREATIVOS, HONRADOS, ÉTICOS, SOLIDARIOS, POLÍTICAMENTE INCORRECTOS, SINCEROS, AUTÉNTICOS, BRILLANTES y LÍDERES, son el centro de la diana, es decir, los trabajadores con mayor riesgo de sufrir mobbing, porque representan la antítesis de su organización laboral.

5-¿Cómo surge el libro “BENDITA REDENCIÓN” y porqué se ha convertido en la mejor guía para identificar el acoso laboral?

En mi libro, titulado “BENDITA REDENCIÓN, la liberación plena del mobbing”, me defino como fan número uno de las víctimas de mobbing, ya que poseen virtudes extraordinarias, unas virtudes que son envidadas en multitud de organizaciones laborales por personalidades psicopáticas, lo cual conlleva la persecución de los mejores trabajadores, entonces, yo me pregunto, ¿la sociedad, realmente conoce las virtudes de este tipo de víctimas?, y ¿qué pasaría si las organizaciones estuviesen dirigidas por víctimas de mobbing?.

El análisis de estas y otras preguntas, me llevó a escribir este libro, un libro que dimensiona un significado distinto al concepto de víctima, pues estamos ante trabajadores que iluminan el mundo por medio de sus virtudes laborales, competencia y valores humanos.

“BENDITA REDENCIÓN”, es la mejor guía para identificar el acoso laboral, porque “da la cara” por las víctimas de mobbing de principio a fin, es decir, expone con firme nitidez, la cruda realidad de este tipo de víctimas, que sufren durísimas persecuciones y sufrimientos, demostrando que las víctimas de mobbing son de “primer orden” a valorar por la sociedad, por lo que se avanza un exhaustivo asesoramiento en todas las fases del acoso, al tiempo, que se muestran estrategias de reconstrucción psicológica y medidas espirituales que desaten las infernales ataduras del odio, rencor y sed de venganza, un ataduras cruelmente tatuadas por los acosadores laborales en sus víctimas a fuego lento, y todo ello, en un leguaje entendible para todos, porque todas las personas que trabajan para vivir, pueden llegar a sufrir mobbing, así pues, el riesgo “cero” no existe, por lo tanto, es un libro aprovechable para todas las personas, pero especialmente, para las víctimas de mobbing.

El milagro del perdón, surge en la víctima lacrada por mobbing, cuando su sanación es plena, entonces, el poder del amor, la esperanza y las ganas de vivir, vence definitivamente al odio, rencor y sed de venganza.  Las víctimas que alcancen esta paz interior salvífica, estarán preparadas para vivir y brillar en su propia luz, e incluso algunas de ellas, podrán exportar un legado de ayuda a otras víctimas en base a su propia experiencia por medio de las redes sociales, medios de comunicación, obras publicadas, etc.

Por último, decir, que este libro va mucho más allá que quedarse en un simple reproche contra la depravada moral de los acosadores laborales, así pues, firma como objetivo prioritario, alcanzar la sanación y liberación plena de las víctimas de mobbing en el plano físico, psicológico y espiritual.

6-Desde su experiencia, ¿las secuelas que deja el mobbing son difíciles de superar psicológicamente?

Efectivamente, son muy difíciles de superar, y algunas secuelas son incluso incurables. La esperanza no debe de perderse nunca, pero la realidad no se debe obviar. El mobbing puede llegar a ser mortal de necesidad, pues no en pocas ocasiones causa el suicidio en casos extremos, y ejecuta (indirectamente) muchas vidas por causa de adicciones (como por ejemplo, el alcohol) que conllevan una vida calamitosa, debido a que muchas víctimas no encuentran apoyo familiar y psicológico, o mismamente, porque no están bien asesoradas, lo cual implica que no se efectúen revisiones médicas para testar los daños que el mobbing ocasionó en la salud de las víctimas.

La población desconoce que las víctimas de mobbing sufren depresiones severas, ansiedad y shock postraumático entre otras afecciones, pues bien, está científicamente demostrado, que el trauma (shock postraumático) que sufren las víctimas de mobbing, es análogo al que padecen los soldados de guerra en cruentas batallas bélicas al regreso a sus hogares, es decir, que si no se diagnostica en tiempo un trauma de este tipo, estamos hablando de una muerte psicológica en vida, y las víctimas de mobbiong saben perfectamente de lo que estoy hablando.

En mi libro, se pueden encontrar las pautas para vencer el shock postraumático, la depresión y la ansiedad, y para ello se considera urgente, efectuar una evaluación médica general y psicológica exhaustiva de la víctima, para así, poder suministrar un tratamiento adecuado al trauma y afecciones derivadas, con la finalidad de evitar que se cronifiquen las patologías.

 El riesgo de no evaluar a tiempo una enfermedad mental causada por los efectos del mobbing, puede lastrar (y de hecho lastra) la vida de multitud de víctimas, lo cual conlleva una vida medicamentosa y dormida, infértil en la esfera familiar, laboral y social, por lo tanto, sin motivación de ningún tipo, así pues,  hablamos de un infierno en vida (para que todas las personas lo entiendan), un escenario rutinario en el cual la anhedonia (que recordemos, es la incapacidad para experimentar placer, la pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades) se abraza al agotamiento crónico, lo cual causa la queja continua de estas víctimas incomprendidas socialmente, y todo esto, por  causa de ser cruelmente satanizadas por acosadores laborales, sus colaboradores leales y cobardes testigos mudos.

En los capítulos titulados “de víctima a superviviente” y “estrategias de recuperación”, se muestra el embotamiento psicológico de estas víctimas, es decir, se analizan y se comprenden sus angustias y sufrimientos de forma empática, y por otra parte, se avanzan pasos de recuperación, fomentando objetivos de compensación basados en recuperar la dignidad y autoestima de las víctimas.

Las víctimas, se levantan cada día con una animosidad momificada, y por mucho que salga el sol, no pueden ver la luz, pero en realidad, la luz está en su interior, entonces, ¿cómo hacerles ver esta realidad a las víctimas de mobbing? y ¿cómo convencerlas de que son la luz del mundo?, porque de no ser así, no serían perseguidas por acosadores psicopáticos, pues de esto trata este libro, y para ello, se insiste en que deben recuperarse mental y físicamente, por lo tanto, estos capítulos muestran cómo se levanta una víctima después de su insomnio y desgaste psicológico causado por los pensamientos negativos, y se muestra, como se revierte esta situación gracias a sutiles estrategias y técnicas de transformación de pensamientos, es decir, la modificación de pensamientos negativos y derrotistas, hacia la instauración de pensamientos positivos y salvíficos.

Estrategias, tales como saber elaborar afirmaciones positivas sobre uno mismo, resulta fundamental, porque ayuda de forma notable a restablecer la dignidad y la autoestima de la víctima, por lo tanto, esto también se explica en este libro, así como otras prácticas que infieren en destronar el sentimiento de vacío y muerte psicológica al iniciar un nuevo día, pues solo por el hecho de dibujar un corazón el almanaque, evidentemente, de forma motivada, se pueden alcanzar pasos de motivación para seguir avanzando hasta la sanación plena. En resumen, estamos ante un libro práctico y resolutivo en favor de todas las víctimas de mobbing, pues sus recuperaciones plenas, son el objetivo de este autor.

7-¿Hay profesionales más vulnerables para sufrir acoso laboral?

Si, efectivamente, y sin lugar a dudas, existen personas más vulnerables que otras ante el mobbing, pongamos por ejemplo, la experiencia de un trabajador que sufrió acoso escolar en su infancia (bullying), y no fueron clínicamente diagnosticados ni tratados los traumas derivados de esa hostilidad causada por sus compañeros escolares, bien, pues por decirlo de una manera entendible, estamos antes personas con la dignidad y autoestima “castrada” en su madurez, es decir, estamos antes trabajadores que son carne de cañón para los acosadores laborales, y aquí, hay que recordar, que los hostigadores laborales definidos como “psicópatas integrados”, hacen gala de un olfato extraordinariamente eficaz para sacar el máximo rendimiento laboral de los trabajadores carentes de dignidad y autoestima (puntualizar, que los psicópatas integrados, se aprovechan del trabajo virtuoso de estos profesionales, para engrandecer sus propias carreras profesionales, pues el interés general no les preocupa lo más mínimo), para luego crucificar sus vidas por medio del acoso.

Este tipo de trabajadores, también son recuperables, y para alcanzar el éxito de la sanación, hay que evaluar correctamente los traumas psicológicos causados por el bullying y el mobbing, es decir, suministrarles terapias psicológicas específicas para subsanar los traumas de base, en definitiva, que el recorrido para alcanzar la recuperación es más largo y costoso, pero no por ello imposible de alcanzar.

8-¿Hay perfil de los acosados laboralmente y de los acosadores?

Los trabajadores LIBRES, JUSTOS, CREATIVOS, HONRADOS, ÉTICOS, SOLIDARIOS, POLÍTICAMENTE INCORRECTOS, SINCEROS, AUTÉNTICOS, BRILLANTES y LÍDERES, son el centro de la diana, es decir, los trabajadores con mayor riesgo de sufrir mobbing, porque representan la antítesis de su organización laboral.

En el 70% de los casos de mobbing, el jefe acosa al subalterno, y aquí, hablamos de un perfil que señala a los “psicópatas organizacionales”, es decir, que estamos ante series mediocres, tal como avanzamos en puntos anteriores, que utilizan técnicas de ataque muy sutiles y manipuladoras del entorno. La envidia, narcisismo, necesidad de control, oportunismo etc, nos redirige a un tipo de comportamiento que sigue patrones de comportamiento basados en la capacidad superficial de encanto, estilo de vida parásito, inflación y cuidado de la propia imagen ante los demás, mentira sistemática, ausencia de remordimientos o culpa, y manipulación. Los perversos narcisistas, también pueden ostentar cargos de dirección, así pues, hablamos de personas envidiosas, prepotentes y abusivas.

Por otra parte, decir, que existen otras alteraciones de la personalidad, que pueden favorecer el acoso laboral, tal y como sucede con los directivos paranoides, las personalidades límite o borderline, la personalidad maquiavélica, los autopromotores aberrantes, el workaholic o adicto al trabajo y el directivo quemado (burnout).

9-¿Qué se debe de hacer si se sufre acoso laboral?

En primer lugar, mantener un contacto “CERO” con los hostigadores, al tiempo que se evalúa el nivel de salud de forma inminente, es decir, conocer el daño psicológico y físico que le ocasionaron los hostigadores laborales, colaboradores y testigos mudos. Lo que parece razonable decir, es que una persona no puede curar sus  patologías causadas por el mobbing en el mismo lugar donde le acosan, es como si pretendemos tratar la claustrofobia dejando encerrada, sin ayuda y abandonada a una persona en el interior de un ascensor siete horas al día, pues bien, a una víctima de mobbing, no podemos ayudarla si no apartamos los estresores activos en su vida.

En segundo lugar, resulta vital que la víctima esté acompañada siempre y en todo lugar (sobre todo en las primeras fases de recuperación), y se aconseja, que esté muy asesorada sobre la realidad del mobbing en su vida, y aquí hago un alto, pues este punto resulta ser fundamental, y tal es así, que en mi libro dedico un capítulo al “consejo de sabios” en favor de la víctima, es decir, que uno no puede afrontar el desierto del mobbing sin estar informado de los entresijos de esta lacra.

El libro “Bendita Redención”, aporta luz al perfil idóneo de profesionales (letrados y peritos) que deben de aconsejar y defender a las víctimas de mobbing, así pues, el letrado que defienda a la víctima, tiene que estar especializado en mobbing (a poder ser, ganador de sentencias judiciales previas en la materia), con un tipo de personalidad empática y muy comprensiva con el cliente, ya que debe lidiar con las emociones reactivas y viscerales del defendido (por ejemplo, pretender a toda costa el castigo penal de sus acosadores, cuando existen otras vías idóneas que restituyen el daño causado).

El tipo de letrado y perito idóneos para defender a este tipo de víctimas, se menciona muy claramente en mi libro, y creo que este apartado, resulta vital para los intereses de las víctimas. A partir de este punto, se mencionan acciones clave para superar el mobbing.

10-¿Qué medidas debe tomar una empresa si esto sucede?, ¿Hay legislación al respecto?

En el capítulo “el equipo defensor. Acciones y pasos” se trata este asunto, así pues, las organizaciones deben investigar las denuncias de acoso en tiempo y forma conforme a la legislación vigente (y no “esconder bajo la manga” los casos de acoso laboral, tal como sucede en multitud de administraciones públicas, gracias en gran parte, al tráfico de influencias de los acosadores laborales).

A partir de aquí, en materia de derecho laboral relacionada con el “mobbing”, me remito al excelente criterio del letrado experto en mobbing  y ganador de múltiples sentencias, D. Jesús Tierno Centella.

El libro se encuentra a la venta en formato ebook e impresión tradicional

José Antonio Galego

Es licenciado en Criminología por la Universidad de Alicante, máster oficial en Análisis y Prevención del crimen por la Universidad de Miguel Hernández de Elche, técnico superior en Administración y Finanzas y técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería.

Publicó el libro Aprendiz de policía en circunstancias difíciles en el año 2005 (Editorial Sotelo Blanco).

En su trayectoria profesional, desempeñó la función de oficial de la policía local de Santiago de Compostela, siendo condecorado por la Asociación de Jefes y Mandos de la Policía Local de Galicia con la medalla al mando de la policía Local en el año 2015. En su trayectoria profesional, obtuvo cincuenta diplomas por cursar procesos formativos en distintas áreas criminológicas y policiales, colaborando de forma puntual con la ONG Stop-accidentes.

En la actualidad, se dedica a indagar mecanismos de defensa en favor de las víctimas de mobbing u hostigamiento laboral, con la finalidad de que alcancen la liberación plena de sus cadenas, ya que los actuales espacios laborales se están convirtiendo  en trituradoras de la autoestima y dignidad para multitud de trabajadores, lo que genera la proliferación de organizaciones tóxicas direccionadas por acosadores en serie, psicópatas organizacionales, perversos narcisistas, directivos paranoides, borderlines, maquiavélicos, autopromotores aberrantes, workaholics o adictos al trabajo y directivos quemados (burn out), que lacran con impunidad a los trabajadores más competentes y cualificados.

Todo ello con la finalidad de aislarlos definitivamente de sus carreras profesionales, ya así quemar a fuego lento su salud y marca personal, una marca que resurgirá como el ave fénix de sus cenizas, siempre y cuando se consolide la sanación del trauma, para conseguir la recuperación de la dignidad y autoestima, y se finalice con el logro voluntario del perdón, alcanzando así el deseado milagro de la redención final, siendo la víctima exitosamente liberada de toda atadura.