La calidad en el ambiente de trabajo repercute directamente en la salud de las personas trabajadoras. Cuando las condiciones de trabajo no son las adecuadas, aparecen los riesgos psicosociales.

A qué nos referimos con riesgos psicosociales

De acuerdo con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, el funcionamiento de una organización influye tanto en la salud como en la seguridad de las personas que en ella trabajan. De este modo, un ambiente de trabajo que no reúne las condiciones adecuadas potencia los riesgos psicosociales.

Es por este motivo que la forma de operar de una empresa debe ser controlada y evaluada con regularidad. A través de este control se conseguiría modificar todas aquellas características que pudiesen ser dañinas para el personal.

Los riesgos psicosociales perjudican seriamente el estado de salud de quienes están expuestos a ellos. Esto puede desembocar, a largo plazo, en enfermedades de tipo cardiovascular, respiratorio, gastrointestinal, inmunitario, dermatológico o mental, entre otros.

Con mucha frecuencia se tiende a pensar que sufrir de estrés o de malestar es un problema individual. Cuando una persona trabajadora experimenta estas sensaciones, no se debe a una incapacidad para gestionar sus emociones o a una carencia en sus habilidades para el puesto en cuestión.

En la mayoría de los casos, se trata de un problema general en la organización de la propia empresa. Por tanto, la personalidad o características individuales del trabajador o trabajadora no son la causa. Este pensamiento es una forma de desviar la atención del foco donde se generan los problemas.

Debido a esto, cuando se busca tomar medidas para evitar los riesgos psicosociales hay que centrarse en la organización. Además de carácter correctivo, deben tomarse medidas preventivas, pero dentro del ámbito de la gestión de empresas.

Cuáles son los riesgos psicosociales

Los riesgos psicosociales hacen referencia a todas aquellas formas o métodos de trabajo que perjudican la salud. Los trabajadores y trabajadoras pueden participar en la prevención de riesgos laborales y exigir que se proteja su salud. También sus representantes, en el caso de existir.

Como venimos diciendo, los riesgos psicosociales no son un problema individual. El origen está en la organización del trabajo en la empresa y el malestar de quienes trabajan es la consecuencia. A continuación veremos cuáles son a grandes rasgos los riesgos psicosociales.

Falta de autonomía para tomar decisiones

Tener autonomía no implica poder tomar decisiones por cuenta propia que puedan afectar al bienestar de la empresa. No obstante, sí es necesario que el trabajador o la trabajadora pueda decidir cómo gestionar su tiempo y trabajo. Siempre y cuando cumpla con sus objetivos.

Hablamos de riesgos psicosociales cuando una persona no puede decidir cómo realizar sus tareas o cuándo tomarse su descanso. También cuando, en el desempeño de sus labores, no puede aplicar sus conocimientos o sus habilidades. Simplemente se limita a obedecer las directrices de sus superiores y la metodología establecida.

Tener cierta libertad en el trabajo permite que la persona se sienta realizada. Asimismo, fomenta la implicación con la organización. La ausencia de esta autonomía resta valor a sus capacidades laborales y denota una falta de confianza. De esta manera, se produce un daño tanto en la autoestima como en la motivación.

Aislamiento y liderazgo deficiente

Estos riesgos psicosociales afectan a la persona trabajadora al crear confusión o desconocimiento sobre los procesos a seguir. El trabajo aislado en los que no se fomenta el apoyo o la cooperación entre compañeros y compañeras dificulta la creación del sentimiento de grupo.

Por otra parte, cuando las directrices no son claras o la información es contradictoria, resulta complejo trabajar de acuerdo a unos objetivos. El motivo reside en que se desconocen los procedimientos exactos y los plazos. Esto se debe a la carencia de información o a la baja calidad de esta.

Exceso de carga psicológica

Trabajar en un ambiente de estrés continuo en el que hay que tomar decisiones con rapidez y sin consulta puede deteriorar la salud en un plazo corto de tiempo. La escasa comunicación, tanto en lo referente al trabajo como al estado personal de quien trabaja, ocasiona una carga psicológica. Esta puede afectar a la capacidad para la propia realización del trabajo.

Escasez de compensaciones y promociones

Otro de los riesgos psicosociales más comunes en las organizaciones en la falta de desarrollo profesional. La dificultad para promocionar o incluso los obstáculos para recibir formación son una constante en la actualidad.

Asimismo, el aumento de tareas y de responsabilidades sin la retribución salarial que corresponde también forma parte de los riesgos psicosociales de una empresa.

Cuando sospechamos que nuestra organización incumple con sus obligaciones y corremos el riesgo de ser víctimas de los riesgos psicosociales, conviene ponerse en manos de profesionales. En Tierno Centella podemos asesorarle y trazar el camino a seguir cuando se violan los derechos como personas trabajadoras.