En el ámbito del derecho fiscal y laboral, es importante conocer los tipos de sociedades mercantiles que existen. En Tierno Centella te ofrecemos una labor de asesoramiento desde el primer momento para que sepas elegir.

Sociedades mercantiles para PYMES

Las distintas sociedades existentes se regulan por la Ley de Sociedades de Capital, reformada en 2010. En la inmensa mayoría de los casos, se optará por sociedades mercantiles para PYMES. Conocer las circunstancias particulares de este caso es importante.

La tipología de sociedad mercantil más común para las PYMES es la Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL). Hoy, es posible constituirla para una sola persona y las condiciones que se exigen son fáciles de cumplir, 3000 euros de capital aportado. Dos son las características por las que destaca esta modalidad:

  1. La transmisión de la propiedad se realiza a través de participaciones, con preferencia de aquellas personas que ya son socias, que tienen derecho de tanteo. Esto es así porque, en muchos casos, los componentes de la sociedad son personas con vínculos familiares.
  2. La responsabilidad está limitada al capital aportado. Esto significa que el patrimonio personal queda resguardado en caso de deudas.

Aún hay muchos autónomos que tributan como persona física, que tributan por el IRPF. Este modelo puede ser interesante si la facturación es inferior a 25.000 euros pero, más allá, ya compensaría la SRL. Hay que pensar que esta sociedad tributará por el Impuesto de Sociedades pero, como son PYMES, lo hará por el 25 %.

Sociedades mercantiles para grandes empresas

La Sociedad Anónima (SA) es la organización mercantil capitalista por excelencia. Su desarrollo tal y como lo conocemos data de la segunda mitad del siglo XIX. Por sus propias características, exige aportar 60.000 euros como mínimo y el concurso de 1 accionista. Esto significa que solo compensará su constitución si hay un cierto volumen de trabajo detrás.

  1. La transmisión de las acciones es instantánea, porque no hay ningún derecho preferente a priori para los accionistas. Hay que decir que esto se puede modificar parcialmente vía Estatutos. En la práctica, es posible dificultar la entrada en determinados casos.
  2. Por otra parte, la responsabilidad vuelve a estar limitada al capital aportado, de manera que se corren menos riesgos. Se pueden invertir grandes cantidades pero sin arriesgar por ello el patrimonio.

Estas sociedades mercantiles tributan por el IS, pero los propios requisitos limitan su extensión. Es relativamente frecuente que una SRL, cuando crece, busque convertirse en SA para captar más capital.

Iniciativas de economía social

Las iniciativas de economía social responden, por regla general, a dos casuísticas. Una fábrica en funcionamiento que iba a cerrar o el objetivo de poner en valor los productos de una zona, sobre todo en el sector agrícola.

La Sociedad Anónima Laboral (SAL) tiene como condición que el 51 % del capital esté en manos de los trabajadores. Está considerada una fórmula de economía social y, como regla general, disfruta de una tributación ventajosa con respecto a otras empresas. No es un tipo de sociedad habitual y suele darse como consecuencia de un riesgo real de quiebra del antiguo propietario. De todas formas, sí es una figura que la Administración ampara.

La Cooperativa es una de las fórmulas societarias con mayor aceptación, en especial en sectores como la agricultura o el transporte. Es importante tener en cuenta que cada Comunidad Autónoma ha desarrollado su propia Ley de Cooperativas. Por lo tanto, es condición sine qua non conocer las condiciones de cada territorio. En cualquier caso, y como norma general, la fiscalidad es muy ventajosa, aunque tributen por el IS. Hay que tener en cuenta que la mayoría de las cooperativas buscan que sus socios consigan unos ingresos equivalentes a un salario.

Hay otras fórmulas societarias pero, por regla general, estas son las más utilizadas por la mayoría de los profesionales.

Conclusión

La experiencia nos dice que elegir bien las sociedades mercantiles es fundamental para evitar problemas en el futuro. Al final, hay que decidir si lo que queremos es vivir de lo que hacemos, ganar dinero o expandirnos. Evidentemente, otros factor que no podremos olvidar es el de nuestros propios recursos económicos y las personas con las que trabajamos. Todos estos factores unidos nos darán la suficiente información para tomar una decisión madura y de largo recorrido.

En Tierno Centella estamos especializados en derecho civil y mercantil. De esta manera, contarás con toda la información que necesitas para que emprender un negocio sea más fácil. Además, nos encargamos de asesorarte cuando lo tengas en funcionamiento para conocer cómo te afecta la legislación. Te animamos a que nos conozcas mejor.